logo
Main Page Sitemap

Poemas para ganar un concurso de declamacion


Pinochet era un admirador de Napoleón y, por ende, de todos los césares romanos.
Casi todo templo católico del mundo tiene alguna reliquia que venerar, pero no siempre era fácil conseguirlas.En una de estas diferencias de pareceres, a Pizarro se lo cargaron en Lima.La única ventaja es que se libran de padecer el síndrome de Estocolmo.Sin embargo, algo no salió como estaba previsto.Ordenó que se construyera un ataúd de plomo que cerrara herméticamente y evitara los malos olores, féretro que luego debería introducirse en otro realizado con un tipo de madera muy especial, la del árbol del paraíso.Jeremy Bentham, tras haber te regalo yatra sido diseccionado y estudiado para servir a la ciencia, debía ser embalsamado, pero les quedó fatal.Los cacos, en realidad, robaron las reliquias del santo por el relicario que las contenía, una pieza de orfebrería del siglo XIV valorada en 400 millones de dólares.Afortunadamente, ya no pensaba.No obstante, el difunto Pinochet continuó arrojando información desde el polvo de sus cenizas.No sabía quién era, no le conocía de nada, pero sí sabía que había prestado un servicio clave en la Segunda Guerra Mundial.
Los reyes, a su vez, los regalaron a San Antón, y esta iglesia los guardó en una cripta en la que permanecieron olvidados durante casi dos siglos.
Resumido en poco más de cuatro palabras, el asunto ocurrió como sigue: eran los tiempos de la ley seca y la rivalidad entre bandas por controlar el mercado negro del alcohol registraba unos cuatrocientos muertos al año, muerto arriba, muerto abajo.
El segundo inconveniente llegó a la hora de embalsamarlo, porque el encargo lo recibió el médico más tonto, inútil y aprovechado con que carrera ganas mas dinero que había en México, el doctor Vicente Licea.
Fue bautizado como James Marshall Hendrix, pero dicho así su nombre no suena a nada.
Tan importante fue la labor que se impuso, que las autoridades municipales fueron en más de una ocasión a consultarle datos, porque era muy escrupuloso con su afición.Luego ese féretro se utilizaba en un servicio funerario de cualquier otro fallecido por causas normales.Sin embargo, el dinero, las tierras y el ganado quedaron en manos del sobrino, que no estaba dispuesto a soltar ni un peso.Como el rey seguía sin decir ni mu, el jefe de alabarderos dijo en voz alta: Pues que Su Majestad no responde, verdaderamente está muerto.Adónde se llevaron al emperador?Sin embargo, Giovanni Battista Proia, arcipreste de la basílica de San Juan de Letrán, desmiente todas y cada una de las supersticiones, aunque estas credulidades le vengan de perlas por las innumerables visitas que recibe el templo.Quienes armaron y vistieron el cuerpo inerte del filósofo decidieron no incluir la auténtica testa porque deterioraba la visión del conjunto.Así que un tipo, hace años, compró una sepultura a nombre de Nick Beef al lado de la de Oswald.San Juan llegó de incógnito a Segovia, pero los ubetenses acabaron descubriendo que les habían robado al fraile.En el año 2001 científicos estadounidenses lograron confirmar que otro forajido, Wild Bill Longley, había muerto en la horca.El templo acabó incendiado durante la triste y famosa quema de iglesias, y los huesos del escritor, se supone, acabaron cremados.




Sitemap